lunes, 29 de enero de 2018



Justo al borde
del precipicio
...y me resisto
soltar una lágrima.

Sería ceder
y eso a veces,
no es bueno...



10 comentarios:

RECOMENZAR dijo...

Bello texto un abrazo

Rayén dijo...

Que bien, rendirse jamàs. Siempre hay una salida, una nueva oportunidad.
Que tengas una bonita semana.
Abrazos.

dijo...

Buscador,yo sin embargo,hago apología del llanto.Es un don que se nos dió para purificar el alma y para echar afuera las cargas .Las lágrimas son como el agua del mar,SALADAS y la sal,cura
Pero entiendo tu mensaje;no dejarte caer ,seguir caminado...
LLora cuando tengas ganas,que estoy segura de que tus lágrimas no te harán caer
Besucos

Alondra dijo...

A mi me cuesta mucho llorar y me encantaría poder hacerlo, seguro que lavaría muchos ahogos que no me dejan respirar.
Me alegro por tu hermana, le deseo lo mejor y a ti que no pierdas la fe, pues estoy segura que te ayudará en momentos grises.
Un abrazo y por favor no me trates de ud. ¡somos amigos de palabras compartidas!

CRISTINA dijo...

Yo creo que fueron muchas las veces que en nuestra infancia nos habrán dicho, no llores, no pasa nada, cuando dejes de llorar te compro, esto y aquello, llorar no es de fuertes. Seguro escuchaste. “Los niños no lloran”. Con estas frases creció en el fondo de cada uno de nosotros una necesidad poco saludable que nos indica que debemos ser capaces de ser “fuertes”, reprimiendo nuestro llanto, nuestra angustia, pena, preocupación, dolor, escondiendo nuestra vulnerabilidad y el pensar que somos capaces de soportarlo todo. Se ha creado en nosotros una especie de miedo y rechazo al dolor. Sin embargo ya no somos niños, somos adultos y es nuestra tarea buscar las herramientas necesarias para enfrentar nuestras penas, dolores y angustias, sin que esto signifique escapar de ellas. Si queremos llorar, lloremos, abracemos a nuestro niño interno que se siente angustiado por algún motivo, no le demos la espalda como quizás lo hicieron otros con nosotros cuando éramos pequeños. Lo único que necesitamos es que cuando sea apropiado, nos permitamos sentirnos vulnerables para sentirnos heridos y tomemos responsabilidad de nuestros sentimientos, de nuestras conductas y de lo que necesitemos hacer para cuidar de nosotros mismos. No tenemos que analizar nuestros sentimientos ni justificarlos. Necesitamos sentirlos y no dejar que controlen nuestra conducta.
Buscador, un grande abrazo!


maría del rosario Alessandrini dijo...

Llorara es natural para que el corazón resista los avatares de la vida, o las alegrías.
Abrazo

jfbmurcia dijo...

Pues yo también creo que llorar es muy saludable. Yo, de hecho, soy un llorón. Saludos.

Sakkarah Carmen Magia dijo...

Yo pienso que es mejor dejar que los sentimientos se expresen por sí mismos, sin forzar lo contrario. Seguro que si soltaras esa lágrima, sería mejor para ti. Es bueno que los sentimientos afloren, tanto tristes, como felices.

Muchos besos.

Magdeli Valdés dijo...

Hay que abrazarnos a lo mejor que tengamos ...lo mejor esta en uno mismo
esa fortaleza que solo el gran AMOR nos puede dar y hacer vibrar.

te deseo lo mejor.

Ángeles dijo...

Es muchas veces muy difícil esconder el dolor y evitar que broten las lágrimas, hay momentos en nuestra vida, que es imposible que las lágrimas no se escapen de nuestros ojos. Buscador, a veces es bueno llorar, las lágrimas sanan el corazón herido, su sal cura heridas.
No debemos esconder el sentimiento que ha herido nuestra alma, lo que sí es bueno, hacelo en soledad, para no dañar a la otra persona. Es usted muy valiente, pero es también humano, y a veces sí es bueno llorar, las lágrimas contenidas, son como las aguas de un pozo del que no se saca el agua y esta termina estropeándose. Permítase alguna lágrima, quizá se sienta mejor.

Con cariño un abrazo.
Ángeles