domingo, 21 de noviembre de 2021

Primer cuento de Navidad

 


 

 

 

 María estaba preñada. Para vivir limpiaba las escaleras de tres bloques de pisos y por las noches, soñaba con dar a luz, la luz de su vida. Era de corazón duro para ceder y trabajadora también para no rendirse...Su niño le daba pataditas en el vientre de soltera y ella, se alegraba al sentirlo vivo como si fuera una unión con lo divino. Le hablaba con las palabras del amor que no son otra cosa mas que amor y entrega. María, se perfumaba de sentimientos puros como agua de lluvia mientras caminaba sola por las calles de Córdoba. Casi analfabeta con 28 años cumplidos; soñando toda su vida cosas inalcanzables como una joven cualquiera que no ha conocido otra cosa mas que trabajar y trabajar; deslomarse por llevar dinero a casa...Inocente, se quedó preñada por un tipo que le prometía el oro y el moro; alguien a quién no volvió a ver porque lo conoció por internet y le dió tres paseos en un deportivo. Probó el sabor desagradable de la realidad y el desprecio de su padre por llamarla puta. Pero María es de corazón puro y no le hace daño a nadie desde aquella noche que se le presentó un Ángel para anunciarle la buena nueva...


El Corte Inglés, Zara, Punto Roma, Mango, todo el centro canta con villancicos la llegada del niño Dios cuando la gente pasa a su lado inadvertida del nombre de su vientre que es Jesus...

 

La noche es fría. Ha terminado su trabajo. Siempre tuvo ganas de probar aquel dulce de Cafetería Roldan que está en la Avenida de Cervantes. Entra y señala con el dedo el dulce. Un matrimonio mayor observan su juventud y su preñez, la humildad y la sencillez. El hombre le hace una seña a la dependienta porque María es la que limpia su escalera. Ella no lo conoce porque nunca de fija en nadie ni lleva en su cabeza quién es quién y le da las gracias por el detalle...


Son las 23 horas y ya tiene contracciones. El barrio de Santa Rosa es un barrio de gente trabajadora. El niño va a nacer pero María no quiere ver a su padre y sus desprecios y se ve sola, más sola que la soledad pero llena de amor por el niño que nacerá. 


José es un vecino que se quedó sin trabajo y casi sin casa, La ve dolorida, tambaleante...le ofrece su portal aun de propiedad y ella se lo agradece pero que no llame a su padre por favor...A las doce de la noche, vuelve a nacer el hijo de Dios en un portal del Barrio de Santa Rosa, el numero 13, donde un dulce de Cafetería Roldán ya está mojado en la acera...



6 comentarios:

Unknown dijo...

Buen amigo, bonita y buena narracion de la Navidad con la llegada del Niño Dios. Celebramos ésta fiesta con la buena llegada que compartimos juntos con los seres queridos y que acompañamos con una buena copita de anïs ò licor y un polvoròn del pueblo.

Amapola Azzul dijo...

Muy bonito.
Besos.

Verónica O.M. dijo...

Un hermoso cuento 👍
Hay tantas... que viven esa realidad tan dura y sin apoyo de quienes deberían estar en esos momentos.
Un saludo.

Susana Moreno dijo...

Una gran recreación de la historia. Un beso

Tracy dijo...

Una Navidad del s.XXI.
Como has dado todo tipo de detalles he ido recorriéndolos a la vez que hacía mía esa bonita historia.

Albada Dos dijo...

Un Nacimiento traido a este siglo, y a esas calles, a esa solidaridad de José en último extremo.

Muy bueno. Un abrazo