martes, 19 de septiembre de 2023

 

 

 Llegan los sentimientos con peso de gravedad. El ambiente está húmedo y desde mi azotea, el ambiente me invita al recogimiento. Siento una tristeza dulce en mis palabras y me pregunto que dónde estará ella...Como una sombra la melancolía atraviesa las paredes de mi habitación y los sueños se hacen profundos en la nada. Me deslizo en la noche como un gato en celo. Las estrellas se decoran de nubes y los vecinos ya están durmiendo. Hay algo en mi ser que disfruta de esta dulce tristeza. Una mujer me lee y otra además escucha...La pantalla me pide desconectar cuando mis pensamientos se hacen palabras que al leerlas cobran voz...Mi silencio se perfuma de tristezas cuando a un paso; a unos minutos, te doy las buenas noches...

 

 

3 comentarios:

Albada Dos dijo...

Esa mujeres que te escuchan, qué bien para que tus pensamientos de azotea lleguen y sea. Que tengan eco

Un abrazo, amigo

Conchi dijo...

A veces va bien disfrutar de nuestra propia tristeza.

Un abrazo

Sara O. Durán dijo...

Esas tristezas que describes, tienen una cara diferente a las tristezas más populares. Luego nos dices dónde las consigues, para saborearlas igual. Estoy bromeando. Te quedó muy lindo y especial este texto.
Un abrazo.