lunes, 23 de marzo de 2026

En medio de la nada.

 

Despierto un día cualquiera y escucho abajo en el salón a gente. Me voy a vestir y me doy cuenta de que esta no es mi cama, tampoco mi habitación: Estoy en otra casa. Bajo al salón y en medio de tanta gente hay un ataúd. Todo el mundo me da el pésame por mi hermano muerto pero el difunto no es mi hermano, tampoco mis padres y mi nombre no es Manuel. Quiero salir de allí a toda prisa pero tengo 5 años y me retienen. Me dan un tranquilizante y me quedo dormido.

Despierto un día cualquiera y abajo se escuchan llantos de mujer. Estoy en otra cama que no es la mía, en una habitación que no es la mía y mi familia es otra que no conozco. Me dicen: Enrique hijo mío tu padre ha muerto. Pero ese difunto no es mi padre ni mi madre es mi madre. Se abre la puerta de la calle de par en par para entrar un ataúd y yo me pongo a gritar porque quiero irme con mis padres y mi hermano pero en la estancia hay un médico que ha certificado la muerte de mi supuesto padre. Me inyecta un tranquilizante y caigo dormido.

Despierto un día cualquiera en otra cama, otra habitación, otra casa, otra familia y una mujer que dice ser mi tía me dice que mi madre ha muerto. Yo grito que no soy su sobrino que me quiero ir con mis padres y en el salón de mi casa hay gente que dice ser mi familia y que pobrecito pues he sufrido un shock y ahora no conozco a nadie. La difunta no es mi madre. Me vuelven a dormir con un tranquilizante.

Siento que mi cama se mueve pero yo no me puedo mover pues estoy como paralítico. Al fin puedo abrir un poco los ojos. Estoy metido en un ataúd blanco. Quiero gritar, quiero salir corriendo, quiero moverme y una mano desconocida me cierra los ojos antes de poner la tapa del ataúd. 

 

 

 

4 comentarios:

Susana Moreno dijo...

Una pesadilla terrible. Un beso

Campirela_ dijo...

Que fatiga por dios, es inquietante, desde luego las pesaduillas son horribles porque algunas parecen reales. Un abrazo.

Sara O. Durán dijo...

Qué fuerte, te quedó realmente impresionante.
Un abrazo.

censurasigloXXI dijo...

Jope, que agobio... Si está sonando, cuando se despierte respirará con gusto. Si no está soñando se lo dedico a mi peor enemigo con gusto.