De repente te despiertas y casi es de día. La noche se retrasa porque el día mas largo del año está por llegar y los atardeceres también se retrasan cuando hace nada ya era de noche...Esta tarde en mi azotea solo hay una quietud que se prolonga como un suspiro o una noticia que nunca llega. Hay campos amarillos y campos verdes formando los cuadros de un mantel en la campiña. Sin embargo todo en esta tarde es detenimiento o un cansancio de tener muchos días donde no sé acudir al trabajo. Escucho soplar al aire acondicionado que nunca se cansa con sus 24 grados y ya quiero que sea otoño; cuando ese sentimiento agradable se perfuma muchas veces de tierra mojada. Llegan los días tórridos y los recuerdos de veranos donde no había día que faltara una carcajada o una aventura con mis amigos pero ahora, todo es diferente desde hace años...Si pudiera coger un avión me iría al hemisferio Sur para huir de este calor y volvería a España cuando fuera otoño. Voy cumpliendo años y la quietud me embarga muchas veces es como si ahora fuera otoño con ese detenimiento que hace adentrarme dentro mi como si fuera una tortuga en su caparazón. Tengo días de silencios y noches que terminan con rayo de luz antes del amanecer...
Es posible que deje de escribir durante una temporada.
1 comentario:
Las cosas tampoco son fáciles en el hemisferio sur...
Saludos,
J.
Publicar un comentario