domingo, 30 de agosto de 2020

Solamente lo tomo de vez en cuando

 

 


 

 Sé que tomo cosas que no debería pero que me dan vida y una de ellas es el café. Ahora estoy con la Nespresso y he descubierto en Lidl un café que me encanta...No tomo mucho café pero me da esa sensación de bienestar y el buen rollo, que sin llegar a la ansiedad, quizá me muera antes pero, que me quiten lo bailao...Escucho por la radio y la televisión cantidad de cosas con las que no debemos pasarnos. Hablan de cánceres, de demencias, de azucar en la sagre, de adicciones cuando más pero a mí, un café del Lidl no me quita nadie ( ni tres tampoco). Si al medio día toca una cerveza o más y te siente genial sin pasarte o, una copa de Rioja...Me parece a mi que nos quieren conservar en lata para cuando muramos decir que sólo hemos comido lechugas pero eso si, una vida sana para no ir al infierno. Un día mi querida amiga nos vamos a tomar un café juntos y cuando llevamos dos si el café es bueno, nos vamos al ambulatorio a que nos tomen la tensión.

 

 

Que me tiren la primera piedra

 

 

 Me temo que a estas alturas de mi vida, yo soy un egoista por razones con mi corazón y otras sin razón. Sin embargo pienso que hay muchos tipos de egoismo asi como también de mentiras (pongamos el caso). Una persona según su estado mental, se puede comportar de una manera u otra que a ojos del espectador y quizá sea cesurable. Si el egoismo tiene una razón de peso se puede comprender pero, si somos egoistas sin razón alguna ante una urgencia, quiza todo sea discutible. Supongo que muchas veces el egoismo tiene un fondo de miedo o inseguridad ante las circunstancias de la vida, supongo también que estamos diseñados para autoprotegernos para lo que se avecina porque nos conocemos situaciones pasadas...Una persona que no se cierre para sus adentros y se abra a los demás resulta ser complicado pero sería lo ideal...Si eres egoista para causar daño con tu posición pesa en la concienca. Hay quién rectifica y también está quien ya no puede cambiar su vida. Ser egoista según se mire tiene sus pros y sus contras.

 

 

Ausencias

 

 A veces me acuerdo de la gente que ya no está conmigo. Se fueron para no volver nunca más...De niño, se piensa en cosas que son imposibles, eternas y sin embargo, la realidad ahoga como la madurez porque lo que se esperaba no existe.

En mi corazón habita un niño de 52 años que cree en cosas que nunca llegarán. La ausencia de mis seres queridos dejaron un vacío en mi corazón. A veces hablo con ellos pensando qué me dirían en tales circunstancias pero siento que estoy más solo que la una...

Avanzar más en la edad es recorrer una cuenta atrás con gente querida que vas dejando por el camino para encontrarte más solo si cabe. A mi amigo Jesus sólo le queda su mujer. Me cuenta que la soledad es de cabeza; algo que se domina con un ejercicio de vida interior. Pero mi amigo está en la frontera de los 90 años y no quiere morirse, quizá sea el último de la fila para sentirse más solo que nunca aunque no lo quiera.

A veces me pregunto si desde el cielo mi padre me puede escuchar para saber lo que pienso. Ojalá mi vida esté rodeada de gente con la que pueda contar en la época madura de mi vida; cuando el silencio y la soledad se alían en el corazón con los últimos momentos de mi vida. He visto a dos personas agonizar y los dos llamaban a su madre antes de morir. Creo que esos momentos nos visitarán a todos y deben de ser tan fríos, que volvemos a ser niños antes de morir. Mi padre y mi abuelo llamaban a sus madres antes de fallecer...

 

El tiempo pasa cada vez más rápido; como vivir a una velocidad que de niño era una eternidad y ahora de mayor, es asomarse a un precipicio donde un paso en falso, nos devuelve a la nada...



sábado, 29 de agosto de 2020

Llega septiembre

 

 

 De forma delicada van despertando venidos de un sueño veraniego. Sin darme cuenta, la noche le gana al día, los amaneceres son diferentes y nuestro pensar va enlazando detalles que parecían olvidados. Van despertando perezosos esos días de quietud donde te detienes en recuerdos inducidos por los sentimientos...Se siente el ciclo natural de los ancestros y de la vida que va tomando el control de nuestro ciclo vital con una sensibilidad a veces exquisita. Llegan los días tristes, los sonidos evocadores y las luces que me envuelven en una atmosfera muy especial...y nuestro corazón habla desde el silencio. Tengo que reconocer que este tiempo que se avecina tiene un encanto peculiar. Llega septiembre.  



martes, 25 de agosto de 2020

No profanar el sueño de los inocentes

 

 

 Con el canto del gallo, nació un niño. La morada y los padres eran humildes. Nació en una serranía andaluza olvidada de la mano de Dios; un cortijo llamado "El cortao" sin luz electrica ni agua corriente...

En una mulilla lo llevaron al bautizo para llamarlo Manuel y la celebración fué en la venta de Las Peñas; un Bar donde los labradores se reunían para comentar los avatares de la vida. El era un niño fuerte y grande. Su padre orgulloso enseñaba la hombría del recién nacido a los amigos pues no había hombre más feliz en aquellos momentos.

Pasaba el tiempo y por las noches el matrimonio hablaba de que su hijo no estaba bién. Aquello era preocupante porque no fijaba la mirada ni atendía cuando lo llamaban. Parecía que siempre estaba ausente de todo menos cuando lloraba para pedir que le diera su madre el pecho. Pensaban llevarlo a la capital al mejor médico con los escasos ahorros que tenían y así lo hicieron. Entrar en la capital era toda una novedad desconocida y la gente se paraba al ver gente tan humilde vestida como hacía siglos no se vía. El médico era un hombre de edad. No recordaba a personas tan humildes entrar en su consulta y después de un rato haciendo pruebas al bebé, dijo que era ciego y sordo. El marido negó la palabra a la madre durante un tiempo porque decía que estaba podrida y ella lloraba día y noche por ver a su hijo nacido de sus entrañas.

Los años pasaban en el cortijo. La vida de la madre y del padre se hizo amarga pues ellos nunca recibieron una educación ni un consejo para llevar tamaña desgracia. Quién nacía por aquellos parajes inospitos poca idea tenían del mundo que nosotros conocemos. Manuel era ya un hombre de 25 años. Su padre enfermó y su madre se encargaba de los dos hasta que se quedó sola con su hijo y con una pensión que le permitía salir adelante pues casi todo lo tomaban de la tierra y los animales que criaban...pero el tiempo pasaba y ella ya estaba vieja. Cuidaba a Manuel que gracias a Dios nunca enfermaba y ya era un hombre de facciones delicadas y atractivo a las mujeres, de cuerpo robusto pero siempre ajeno a todo, sin articular palabra o sentimientos, sin conocer nada mas que la inopia de su mundo interior...

Ya estaba vieja y le salió un bulto en el pecho. Después un bulto en la exila y después varios por todo el cuerpo. Antes de morir pidió ayuda al alcalde de su municipio pues su hijo necesitaba un cuidado que de no recibirlo moriría. Tras varios trámites y antes de morir, llevaron a su hijo a un sanatorio mental. Ella antes de morir dijo que su hijo no estaba loco.

Del amor de su madre al trato que Manuel recibía en aquel sanatorio como enfermo mental, era como entrar en un campo de concentración por los padecimientos muchas veces de inanición que sufría. Por entonces contaba con 28 años. Olvidado de la mano de Dios como un deshecho y recibiendo una medicación que no necesitaba.

Pasó mas tiempo en aquel sanatorio. Un médico se interesó por el interno 45 e intentó comprender todo lo que había sido la vida de Manuel hasta entonces; no se le iba de la cabeza como una persona inocente había sufrido tales vejaciones después de morir la madre y una noche, lloró de pena por ser un hombre emocional a su realidad.

Procuró que su paciente tuviera una vida digna en aquel sanatorio y hasta le buscó una residencia decente porque afirmaba que Manuel no era un enfermo mental sino una persona con una dignidad para vivir...

Había una asistenta que trabajaba por las noches. Visitaba a Manuel cuando todos dormían buscando placer sexual pues el era un hombre dotado y complaciente para hembra placentera hasta que una noche, sin saber porqué, Manuel comenzó a gritar y alguien descubrió lo que aquella chica hacía. La noticia dió la vuelta a España y su médico le buscó una residencia que fuera más decente para lo que le quedaba de vida.

Ya contaba con 45 y la ciencia dió un paso más. Un neurólogo puso en practica una complicada operacion para que casos como el de Manuel abrieran las puertas a una vida nueva...Su mejor amigo era su médico para procurar un estudio sobre las posibilidades de exito tras la operación y Manuel no tenía ningún familiar para autorizar lo que seguramente sería su curación...

El consejo médico dió luz verde y operaron a Manuel en Madrid. Imaginense la impresión de ver la luz por primera vez o escuchar que alguien te llama por tu nombre sin saber qué dice. El mundo desfilaba ante los ojos de Manuel como recién nacido pero, pasaron más años, muchos años más y Manuel aprendió a hablar, a leer, a escribir y a llorar por ser hombre sensible. Tenía un inteligencia inaudita. Se hizo famoso a una edad muy madura. Comentaba que siempre llevaba el recuerdo de la picadura de una aveja o los labios de su madre cuando lo besaba...

En la vejez, siempre en una residencia, un hombre vino a visitarlo: era su hijo fruto del abuso de aquella mujer lasciva que practicaba con el un coito y que también se llamaba Manuel.

 

Buscador

 


 

 

  Te deslizas en el silencio de mi pensar y no sé en qué estás pensando tú pero, cuando hablamos pasado un tiempo, coincidimos en muchas cosas...

 

 

lunes, 24 de agosto de 2020

La felicidad quedó atrás o esto ¿también es felicidad?...vete tu a saber

 

 

  Existe un rincón en este mundo que puebla nuestro pensar por unos momentos. Parece mentira que algo tan nuestro parezca inalcanzable pues la mayoría de las cosas que pensamos son dudas con mentiras o mentiras puras. Alguna vez  conocí este estado de plenitud pero se perdió en mi profundidad... Ese lugar consiste en un intervalo de tiempo de nacer y morir; una maravilla donde mi deseo aún lo persigue estando perdido como quién busca una quimera real; una realidad dentro de tanto sin saber que se sucede en este pensar dentro de ese laberinto que puebla nuestra forma de ser. 

La felicidad se quedó obsoleta ante tanta intensidad pero, todo aquello fue tan natural que sentir la tierra en la suela de mis zapatos no era una quimera sino pura realidad. Sin duda existe esa plenitud de la dicha de vivir; es inteligencia con sabor a vida y amor. Este estado me ha ocurrido dos veces en mi vida y las dos veces fue con compañía agradable. Nada es comparable a ese momento. Saboreas cada segundo con un sentido de la realidad que clama al cielo. Si alguna vez alguien de ustedes lo vivieron, comuniquenlo por favor y no sere en este oceano solitario una botella con un mensaje que quizá nadie comprenda...

 

Conozco mi felicidad pero tal estado de plenitud, quiero creer que en este mundo hay alguien que lo tiene de forma perpetua.