domingo, 28 de octubre de 2018

Dejar fluir








Millones de personas pueblan la tierra. Esos millones de corazones, esconden la pureza y es tan oculta, que sólo las buenas conciencias pueden desentrañarla....así pasan los siglos y los milénios llenos de ecos que retumban hablando de la maravilla del ser humano y que al parecer, es inalcanzable. Los sueños la persiguen pero el corazón es sabio y no habre su puerta a lo necio. Sólo recibe a quien se entrega como en una oración del humilde que sin buscarlo, el lo halla...

El corazón encierra la felicidad, la verdad, la plenitud del gozo de vivir, la paz y la buena conciencia...el amor para dar y ensancharse. Pero la mayoría no encuentran su luz y abrazan lo efímero dando valor a cosas que están fuera de su corazón y hasta se matan por conseguirlas...

Una vocecita me habla en mi vida cotidiana. Es dulce y limpia; oculta que grita cuando se le hace daño o consejera en momentos de no saber qué hacer. Me invita a bajar al sótano oscuro porque allí está la plenitud; la puerta que se abre donde mi voz se funde con la sabiduría y mi silencio, no es silencio, la palabra no es palabra y el amor se siente hasta poblar toda la conciencia; ahuyentando aquello que nos impide vivir y cogiendo a manos llenas todo lo que se funde en nosotros para formar parte del hermano amigo que camina a nuestro lado...

La gente se mata o mal vive como si la vida fuera una condena. Quién no es creyente no concibe casi nada de lo que ofrece el espíritu pensando en un final que quizá sea aterrador...Hay creyentes que dan su vida por Dios porque saben que en la muerte está la gloria sin valorar el placer de vivir y disfrutar de todas las cosas buenas que nos rodean...y hay quién quiere creer buscando lo divino; perdiéndose en un bosque de dudas con la esperanza de encontrarse...

Poco a poco disfruto de mi sencillez. No soy un santo pero las bases que por casualidad encontré en mi vida, me dan la paz y la seguridad de abrirme y de caer por ese infinito que a veces se abre en mi corazón. Poco más necesito y disfruto de todo lo que hago. Cuando me alcance la enfermedad o la desgracia no creo que pierda la fe que tengo en la vida porque en mi corazón, algo sólido hallé...





6 comentarios:

dijo...

Pues que Dios te bendiga por esa fe,esa paz que tienes en tu cotidiana vida,a pesar de los momentos malos,y de esa forma de sentir tan humana que derrochas en todas tus reflexiones y poemas.
No sabes cómo me gusta leer tanta serenidad,amiguco!!
Besucos

Albada Dos dijo...

La serenidad es un valor de suma importancia. Nos rodea una sociedad que parece enferma. La fe puede ser un agarradero más que válido, y respeto profundamente a quienes tienen esa fe en un designio superior.

Un abrazo y feliz semana

Susana dijo...

Qué buena filosofía de vida. Un beso

Campirela_ dijo...

Una buena reflexión sobre de como deberíamos actuar en la vida .
Un abrazo y feliz semana.

Ulisses de Carvalho dijo...

Teus textos sempre com tanta profundidade, cheios de reflexões que me abrem muitos outros pensamentos dentro da mente. Un abrazo.

. dijo...

Asi es la vida y como dices mejor fluir ...


Un beso y feliz inicio se semana