A veces somos muñecos de nieve que nunca se funde. Nuestro pasado nos visita aunque sea verano y hablamos con el invierno de nuestra niñez. Me recuerdo en momentos determinados; cuando un acontecimiento íntimo se adhiere a mi alma para acompañarme toda la vida...He visto a personas moribundas que se hacen niños y llaman a sus mamas. Algo especial bulle para que los niños jamás se olviden de fechas determinadas cuyas imágenes nos asaltan en el momento más propicio. Un diálogo mantenemos con nuestro recuerdo en el presente mientras tomamos un café, paseamos por un parque o alguien nos toma de la mano para visitar el pasado. ¿Seremos siempre niños?: Quién sabe. Nuestro mapa del sentimiento humano es particular...Esta tarde, un sentimiento especial me invade cuando ya ha pasado la Navidad. Mi salón esta en silencio impregnando mis letras de un dulce sentir cuando el frío y la soledad de mi calle, no es otra cosa que la realidad de estos tiempos que corren.