martes, 28 de agosto de 2018

Silencio

 
 
 
 
 
 
 La gente teme a lo desconocido; a cruzar esa frontera donde silencio y ruido fuera algo lleno de peligros...En silencio me envuelvo a veces con la oración; tomando un baño de paz que de otra manera no, sería posible.

En el silencio está el lenguaje del corazón y no miento cuando digo que a la hora de escribir, prescindo de la palabra, palabra amada por tanta gente. En el silencio está la seguridad y la confianza, tu voz personal y los cimientos que vencen todo aquello que no pudiste eliminar en ti...El silencio está por encima de la enfermedad, de la palabra, de los sentimientos poco claros, de las preocupaciones...el silencio parece un vacío lleno de peligros y es todo al contrario.

Con el silencio se encuentran las verdades. Uno es humilde y se entrega a la verdad; se ofece incondicionalmente engrandeciendo el corazón en la humildad más pequeña. Un sentimiento agradable queda detrás del silencio; una paz que nos llama y nos necesita necesitándola. Cada tarde disfruto de mi silencio en la oración como es mi silencio el que desgrana letra a letra lo que estoy contando. El silencio es una habitación amplia y sin luz; llena de intimidad para la vida cotidiana y arma para el que tiene Fé.

Cruzar la frontera del ruido cotidiano y llegar al silencio, algo que no hace mucho hice y allí me quedé. Mi silencio me acompaña a cada paso del día y ya poco me importa el ruido. Paseo por las calles con ese sentimiento limpio que se llama felicidad por venir de mi silencio. Disfruto de lo simple ausente de la palabra que es solo un instrumento poco claro...El silencio se eleva por encima de mis preocupaciones; respaldado en la seguridad y lo genuino de mi voz....y pasan los días ayudando; cosechando verdades en la gente cercana que en su inocencia, también habla de su silencio. El tiempo se siente a flor de piel como si cada segundo fuera una bendición y al final del día, un descanso y una conciencia tranquila que haber cumplido...


3 comentarios:

Albada Dos dijo...

El silencio es le remanso que nuestra mente necesita muchas veces, junto al a soledad. Nos nutre, asientan a nuestro propio cuerpo y saber qué necesita.

Buen texto. Un abrazo

recomenzar dijo...

adoro el silencio y la vitalidad de palabras adoro lo que escribes
saludos

Meulen dijo...

❀◕‿◕❀

Así es

el silencio es el mejor compañero
para quien sabe que es allí donde se sume
toda la complacencia del existir y más...

Bello escrito

gracias.