martes, 23 de junio de 2026

 

 

 Los recuerdos nos llevan y nos traen cuando menos los esperas. Ya cumplimos una edad pasados los 55 y muchas veces nos gusta deslizarnos por ese tobogán que nos lleva a la profundidad del sentimiento. Vivir en el pasado de forma agradable es una forma de vivir...Sin embargo, ese recuerdo donde nos detenemos lo perfumamos con tintes inventados. El detenimiento es un ejercicio o una parada que todo lo trastoca en nuestra imaginación. Regreso a ese lugar, a ese momento, a esa estación del año que marca mi edad y aparecen mis amigos, mi familia; gentes que se fueron para siempre o para vivir en otra ciudad o pueblo. Somos esponjas de las circunstancias que almacenan recuerdos y en estos momentos, soy feliz. Disfruto de mi corazón con ese sentimiento que nunca me deja y mi palabra sencilla, se desliza sin mas pretensión que es la de seguir viviendo...

 

 

8 comentarios:

Campirela_ dijo...

Felicidades por ese número de años vividos y los que te quedan para disfrutar y vivirlos como tú quieras
Los recuerdos alimentan nuestros días, pero el presente lo rige
Un abrazo feliz día.

Sylvia dijo...

Pues de eso se trata, seguir viviendo sin más pretensión que vivir, que paradójicamente, no es poco. Me alegro.

mmhr dijo...

Interesante reflexión. ¿Qué sería nuestra vida sin esos recuerdos? Creo que la respuesta la conocemos todos. Sigamos viviendo por mucho tiempo y gocemos de nuestros recuerdos. Saludos

censurasigloXXI dijo...

Somos polos opuestos... Yo siempre voy hacia delante, ni voy atrás ni me quedo... Un saludo y mis felicitaciones 🙂

Sara O. Durán dijo...

Recordar con una recreación en que las espinas, hoy son flores, las rocas, arena fina y los sinsabores, alegrías.
Un abrazo.

José A. García dijo...

Somos recuerdos, y los años vividos para formarlos, no hay más, no hay menos.

Saludos,
J.

jean marie 14 dijo...

c'est un beau texte que tu a écrit j'aime me replonger dans le passé bon Mardi et belle semaine

Nuria de Espinosa dijo...

Son esos recuerdos los que en momentos de añoranza despiertan nuestras emociones guardadas en el corazón.
Un abrazo